En junio, el aire cerca de los ríos en Japón se vuelve tibio y húmedo por la lluvia. La gente se reúne en pueblos como Tatsuno para ver a miles de insectos parpadear juntos en la oscuridad. Pero si miras los reportes de la comunidad en Alitaptap durante octubre, el mapa cuenta una historia muy distinta. Ahora mismo, la gente encuentra luciérnagas de invierno en lugares como Canadá, Vermont y Ohio. También ven gusanos de luz mediterráneos en España y Pyrogaster lunifer en Brasil. Eso hace que un niño se pregunte: ¿por qué las fiestas de luciérnagas ocurren cuando ocurren, y cómo controlan las estaciones el momento en que estos bichitos se iluminan?
Para responder a esa pregunta, debemos ver cómo viven las luciérnagas la mayor parte del tiempo. Una luciérnaga pasa casi toda su vida escondida como huevo, larva o pupa. La mayoría de la gente solo las nota durante su corta etapa adulta, cuando vuelan y parpadean. Esa etapa adulta se trata de buscar pareja. Para lograrlo, necesitan la temperatura y la humedad correctas en el aire. Si hace mucho frío, sus cuerpos no pueden hacer que la reacción química funcione en sus colas para crear luz. Por eso el verano trae tantas reuniones al aire libre en lugares con noches cálidas y húmedas.
Piensa en lo que pasa cuando el clima cambia del verano al otoño. En lugares como Carolina del Norte, Wisconsin y Ontario, octubre trae aire fresco y hojas que caen. Los reportes de la comunidad en Alitaptap muestran luciérnagas de invierno activas ahora mismo en estos lugares más fríos. Estos bichitos especiales no necesitan el calor fuerte de julio. En cambio, se han adaptado para soportar el frío del otoño y el invierno. Mientras que los festivales de verano celebran grandes grupos de insectos brillantes cerca de los ríos, los meses más fríos traen bichos que se arrastran solos y especies luminosas que desafían la nieve.
Distintas partes del mundo viven estos cambios de estación en momentos opuestos. Cuando Norteamérica y Europa tiemblan de frío en diciembre y enero, países del hemisferio sur como Brasil disfrutan de sus meses cálidos de verano. En octubre, observadores en Teresópolis registraron Pyrogaster lunifer en las montañas de Brasil. Como las estaciones cambian según en qué mitad de la Tierra estés parado, el mapa mundial de la actividad de las luciérnagas nunca se apaga por completo. Cuando una región se enfría y sus insectos parpadeantes desaparecen bajo la tierra o la corteza de los árboles, otra región se calienta y trae nuevas especies.
Esto nos devuelve a nuestra pregunta principal. Los festivales y los grandes avistamientos ocurren cuando el clima local les da a las luciérnagas el calor y la humedad exactos que necesitan para volar seguras. En Japón, las lluvias de verano crean las condiciones húmedas y tibias necesarias para que grandes grupos salgan al mismo tiempo. En otros lugares, el clima local crea momentos más cortos y tranquilos para ver gusanos de luz y especies de invierno. Al revisar mapas y guías de campo, los científicos y los científicos ciudadanos siguen estos cambios de estación por todo el mundo. Cada avistamiento que registras ayuda a entender por qué ciertos meses traen ciertos destellos, mostrándonos cómo los insectos siguen el ritmo del año.