Cuando sales a caminar en una noche tibia y ves una pequeña luz que se enciende y se apaga, estás viendo a un insecto crear su propia luz. Este truco se llama bioluminiscencia. Es una palabra de científicos que significa que los seres vivos producen luz. Las luciérnagas no usan pilas ni enchufes. Usan una mezcla especial de sustancias dentro de sus cuerpos.
En la cola de una luciérnaga hay ingredientes muy importantes. Uno es una sustancia llamada luciferina. Otro es una enzima llamada luciferasa. Las enzimas son pequeñas ayudantes que aceleran los cambios químicos. Cuando la luciérnaga quiere brillar, abre una válvula en su cuerpo. Esta válvula deja entrar oxígeno rápidamente. El oxígeno se junta con la luciferina y la luciferasa.
Piensa en cuando soplas una fogata para que las llamas crezcan. El oxígeno hace que los químicos reaccionen. Esta reacción crea luz en vez de calor. Si la luz de la luciérnaga diera calor como un foco normal, el insecto se quemaría al instante. Los científicos llaman a esto luz fría porque casi toda la energía se vuelve brillo y no calor.
Diferentes clases de luciérnagas usan esta luz de formas distintas. En Alitaptap, la gente comparte mapas de avistamientos de todo el mundo. Si miras los registros nuevos, verás luciérnagas de los bosques brillando en lugares como Carolina del Norte y Míchigan. También puedes ver luciérnagas europeas en Alemania y la República Checa, o luciérnagas de invierno activas en Canadá y Nueva York.
No todas estas luciérnagas brillan de la misma manera. Algunas especies vuelan y dibujan formas en el aire con su luz. La luciérnaga común es famosa por volar hacia arriba mientras brilla, haciendo una forma de J en la oscuridad. Los machos usan estos patrones para llamar la atención de las hembras que esperan tranquilas en el pasto.
Cada especie tiene su propio código secreto. Un macho parpadea con un ritmo especial. Si a una hembra le gusta lo que ve, espera unos segundos y responde con su propia señal. Si él recibe la respuesta correcta, vuela a encontrarse con ella. Si se equivoca de ritmo, ella lo ignora por completo. Es como un saludo secreto hecho de luz.
Otras luciérnagas no parpadean. Las hembras de la luciérnaga europea no vuelan ni dan destellos rápidos. En su lugar, se trepan a las plantas y encienden una luz fija y brillante que dura horas. Se quedan quietas y esperan a que los machos las vean desde arriba.
Incluso antes de ser adultas, las luciérnagas hacen cosas asombrosas. Las bebés, llamadas larvas, viven en el suelo bajo troncos y hojas mojadas. Muchos las llaman gusanos de luz. Estas larvas son grandes cazadoras. Buscan animales de cuerpo blando como caracoles y babosas.
Cuando una larva encuentra un caracol, debe tener mucho cuidado. Los caracoles pueden ser grandes y fuertes. La larva usa su boca para inyectar un líquido especial que adormece al caracol. Este líquido ayuda a ablandar al caracol para que la larva pueda comer. Las larvas necesitan mucha comida en la tierra para crecer y convertirse en luciérnagas adultas.
Los científicos todavía tienen muchas preguntas sobre cómo viven y crecen estos insectos. Cuando los científicos ciudadanos anotan avistamientos en un mapa, ayudan a los expertos a saber dónde vive cada especie. Saber dónde aparecen las luciérnagas ayuda a proteger sus hogares de los edificios y las luces de la ciudad.
La próxima vez que veas un insecto brillante en tu jardín o parque, mira bien cómo se mueve. Observa el ritmo de su luz. Estás viendo una pequeña reacción química que ocurre desde hace millones de años.