Luces en la oscuridad
Cuando ves una película o un programa de la naturaleza, tal vez notes un bosque oscuro lleno de luces verdes que flotan. Se ve mágico. Parece un cuento de hadas. Pero capturar esas pequeñas linternas vivas en una cámara no es fácil. Las luciérnagas no brillan fuerte como la lámpara de una casa o el faro de un carro. Su brillo es suave y tenue. Si apuntas la cámara de tu teléfono hacia un patio oscuro en una noche cálida de verano, lo más seguro es que grabes una pantalla negra. Los bichos están ahí mismo parpadeando, pero el sensor de la cámara simplemente no los puede atrapar.
Los cineastas y fotógrafos tienen que usar trucos especiales para mostrarnos estos insectos en la pantalla. Necesitan paciencia, cielos oscuros y cámaras que puedan ver con muy poca luz. Cuando las personas en Alitaptap comparten sus avistamientos, desde una luciérnaga Common Eastern Firefly parpadeando en Powell, Tennessee, hasta un gusanito European Glow-worm descansando en el pasto en Plymouth, Inglaterra, están viendo criaturas reales. Capturar esas criaturas en video toma un trabajo muy diferente al de filmar un perro o un pájaro a la luz del día.
Esperando en la oscuridad
Si quieres filmar luciérnagas, tu cámara debe quedarse muy quieta. Un trípode es obligatorio. Si tus manos tiemblan un poquito, el video saldrá borroso. Pero un trípode es solo el primer paso. El mayor reto es la luz.
A la luz de las luciérnagas se le llama bioluminiscencia. Es una reacción química dentro del cuerpo del insecto que crea luz fría sin calor. Como esa luz es tan tenue, los ajustes normales de video dejarán tu grabación completamente negra. Para arreglar esto, los cineastas usan exposiciones prolongadas. En vez de tomar treinta fotos cada segundo como en un video normal, una cámara lista para exposición prolongada deja su obturador abierto. Recoge luz por varios segundos, o hasta un minuto entero, antes de guardar una sola toma.
Imagina dejar una cubeta afuera en una tormenta muy lenta. Si la revisas cada segundo, solo ves unas pocas gotas. Si la dejas toda la noche, la cubeta se llena. Las exposiciones largas hacen lo mismo con la luz. Dejan que los destellos tenues se acumulen en el sensor hasta que un rastro brillante aparece en la pantalla. Por esto las grabaciones reales de luciérnagas suelen mostrar rayas brillantes o charcos suaves de luz donde los bichos han volado de un lado a otro por mucho tiempo.
El problema de los brillos falsos
Como grabar luciérnagas reales es tan difícil, muchos videos en internet toman un atajo. Si ves un video de la naturaleza o una película de fantasía y notas puntos brillantes de color amarillo verdoso rebotando como pelotas de ping-pong muy rápidas, tal vez estés viendo un efecto digital.
Los artistas de computación suelen añadir puntos brillantes a una escena después de grabarla. A veces se ve genial, pero las luciérnagas reales no se mueven como chispas de computadora. Las luciérnagas reales parpadean en patrones específicos. Una Winter Firefly que se encuentra en lugares como Puslinch, Ontario, o Brownville, Maine, tiene sus propios hábitos. Otras especies, como la California Glowworm que vive cerca de Felton, California, ni siquiera parpadean. Se arrastran por el suelo con una luz verde constante y suave.
Los efectos digitales suelen darle a cada bicho el mismo brillo y la misma velocidad exacta. Las luciérnagas reales son desordenadas. Una puede parpadear dos veces y luego esconderse en el pasto por un minuto entero. Otra puede volar en un bucle torcido hacia arriba. Cuando miras videos reales hechos por fotógrafos pacientes, ves el ritmo natural del animal. Notas las pausas, las zonas tenues y la manera en que la luz se apaga despacio en vez de apagarse como el interruptor de la luz de una casa.
Animación y arte
Mucho antes de que existieran los efectos de video digital, los artistas usaban luciérnagas en dibujos, pinturas y animación a mano. A los animadores les encantaban porque un pequeño punto amarillo contra un fondo azul oscuro le dice al espectador de inmediato que es de noche en un lugar tranquilo y secreto.
Dibujar luciérnagas requiere capturar su espíritu aunque no dibujes cada escama en su espalda. En las películas animadas clásicas, los artistas pintaban capas brillantes a mano. Usaban pinceles suaves y pintura amarilla brillante mezclada con blanco para hacer que el centro de las luces se viera caliente e intenso, aunque los bichos se sientan fríos al tocarlos.
Hoy en día, los artistas digitales mezclan videos reales con arte por computadora. Pero el mejor arte casi siempre se inspira en la naturaleza. Cuando estudias cómo se mueve una luciérnaga real, notas detalles que un artista de computadora podría pasar por alto. Notas cómo la luz se refleja en una hoja húmeda, o cómo el insecto baja cerca del suelo donde viven los caracoles.
Encontrando a las verdaderas
La próxima vez que veas un video de insectos brillantes, mira más de cerca. ¿Se mueven las luces en líneas rectas como partículas de videojuego? ¿O flotan y se balancean en el aire como pequeñas hojas llevadas por una brisa suave?
Los videos reales de luciérnagas toman horas de estar sentado en silencio dentro de la oscuridad. Ya sea que alguien esté grabando una Lamprigera yunnana en Ciudad de Keelung, Taiwán, o una Aspisoma physonotum en Brasil, por lo general están quietos en el aire fresco de la noche, esperando a que los bichos decidan que es hora de brillar. Esa paciencia es lo que separa un truco rápido de computadora de una ventana verdadera hacia el mundo natural.